Los aficionados del Cheslea abuchearon a su equipo

Tras el buen comienzo de temporada del los Blues, parece que en los últimos partidos se les ha olvidado el carácter ganador al que nos tenían acostumbrados, y sobre todo, al que tenían acostumbrados a su afición, la cual acabó el partido frente al Everton abucheando a los suyos. El Chelsea empató a tres frente al equipo de David Moyes, en un partido en el que los de Ancelotti no estuvieron muy afortunados y como supone el cuarto encuentro sin conocer la victoria, en Stamford Bridge mostraron su descontento. Pero el Chelsea sigue líder, todavía disponiendo de tres puntos de ventaja frente al Manchester United, equipo que cayó derrotado en casa frente al Aston Villa.

Los Blues de Ancelotti han entrado en barrena y, aunque sus apuestas por la Premier League todavía son solventes, en Londres ya se empiezan a temer lo peor. Todo comenzó en la Carling Cup hace un par de semanas donde tras empatar a partido único frente al Blackburn Rovers, los penaltis se decantaron para el bando en el que ahora milita Michel Salgado. Desde ese partido el equipo no conoce la victoria, cayendo derrotado en liga frente al Manchester City y empatando los dos últimos encuentros, uno frente al APOEL chipriota y este fin de semana frete al Everton.

Ancelotti ya hizo saber a sus jugadores que a pesar de no haber nada en juego, el empate frente al APOEL en casa había sido un duro golpe. Los jugadores del Chelsea querían levantar el ánimo ante un Everton que lucha por alejarse de los puestos de descenso, pero la mala suerte hizo que del empate un mal resultado para los londinenses.

Esto no ha gustado nada a los aficionados, quienes se retiraron de Stamford Bridge abucheando a sus jugadores. El guardameta del Chelsea, Petr Cech ha mostrado su asombro ante la reacción de sus seguidores, no entendiendo que tras el primer empate liguero en casa los jugadores se tengan que llevar tal humillación. Parece ser que las gradas de Stamford Bridge se habían acostumbrado a lo bueno y viendo ya al United pisándoles los talones (podían haberles empatado a puntos si no cae derrotado frente al Aston Villa) el miedo ha llegado a la casa Blue.

Chelsea y United se desmarcan como favoritos

drogba Era algo que estaba en la mente de todos pero que seguramente pocos querían reconocer. La apuesta de Chelsea y United como favoritos siempre ha estado presente esta temporada a pesar de que otros equipos, como Arsenal y Tottenham hayan hecho todo lo posible por dar la talla y mantenerse constantes. Los Spurs son terceros pero a diez puntos del líder y ven claramente como la batalla por el liderato va a ser cosa de dos.

Los Blues de Ancelotti tomaron el Emirates Stadium venciendo por 0-3 a un Arsenal que está afectado por el gran número de bajas con el que cuenta. La más importante la de Van Persie, del que se dice estará cuatro meses de baja. El partido se decidió al final de la primera mitad, cuando el Chelsea marcó dos goles, uno de Drogba y otro en propia puerta de Thomas Vermaelen. En la segunda parte fue de nuevo Drogba el que batió a Almunia de libre directo.

El United consiguió la victoria por 1-4 frente a un Portsmouth que dio la talla 45 minutos. El partido estuvo marcado por los tres penaltis que se pitaron. Rooney, jugador que consiguió hacer un hat-trick, marcó dos de ellos, mientras que Boateng marcó el otro para el Portsmouth.

Los Reds de Benítez consiguieron olvidar las penas acumuladas venciendo al Everton, su vecino más cercano. Con fortuna y mejor juego el Liverpool se llevó la victoria por 0-2, con goles de Yobo en propia puerta y Kuyt. Ambos guardametas, Reina y Howard estuvieron soberbios. De esta manera la Premier se decanta por Chelsea y United, dejando en la lucha por los puestos europeos a Tottenham, Arsenal, Aston Villa, Manchester City (ha empatado en los últimos siete partidos) y Liverpool.

Gerrard parece estar listo para combate

La baja de Steven Gerrard ha afectado y mucho al equipo de Rafa Benítez. Su ausencia en los últimos partidos ha sido algo que los Reds han echado mucho en falta y es que Steven Gerrard es el jugador clave en el esquema del técnico madrileño. El 8 del Liverpool es el motor del equipo, es el que tira de los suyos en los momentos difíciles y este es uno de ellos. La apuesta del Liverpool en la Premier está muy lejos de lo que todo el mundo esperaba esta temporada y a 11 puntos del líder en la jornada número 12, parece que todo sueño por levantar el título liguero se ha esfumado.

gerrard

Pero Steven Gerrard podría estar de vuelta este mismo fin de semana. El Liverpool se enfrenta al Manchester City en casa, un equipo que se ha reforzado muy bien este verano pero que los empates le están dejando a la cola de los líderes. La compra de jugadores como Adebayor, Carlos Tévez o Gareth Barry están dando un buen resultado y por ello Benítez necesitará a Gerrard si no quiere acumular otro tropiezo.

La pasada jornada, antes del parón por los partidos internacionales, el Liverpool empató en casa frente al Birmingham City, un recién ascendido que fácilmente se pudo llevar la victoria de no ser por el piscinazo de David N’gog. Steven Gerrard disputó algunos minutos en ese partido, pero ha declarado a la prensa inglesa que no estaba al 100%. Los Reds solo suman una victoria de los últimos nueve encuentros y en competición europea no dependen de ellos mismos para estar en octavos de final.

No se pueden cometer más fallo y por ello la vuelta de Steven Gerrard al equipo puede ser un factor importantísimo para remontar posiciones y tratar de estar lo más arriba posible en todas las competiciones. Fernando Torres también está tocado, lo que merma bastante el ataque Red, pero Benítez tendrá que buscar entre sus reservas y en Benayoun la magia del delantero español para sacar adelante una situación que se le está poniendo muy complicada.

El United ya está en octavos

united

El Manchester United ya ha asegurado su pase a los octavos de final de la máxima competición europea. Aunque no tuvo un partido fácil frente al CSKA de Moscú en Old Trafford, los de Sir Alex Ferguson consiguieron rascar un empate que les ponen en la siguiente ronda. Los rusos, que nunca habían ganado en Inglaterra, tuvieron el partido muy favorable durante casi todos los 90 minutos, pero Scholes y Valencia en los últimos minutos certificaron la apuesta del United por la Champions, competición que se les escapó el año pasado en la última batalla.

Los Red Devils sufrieron de lo lindo en el día de ayer, donde a priori se esperaba un partido fácil para asegurar el estar en octavos. El CSKA, ya sin Juande Ramos en el banquillo, mejoraron el juego mostrado hace 15 días en Rusia y se adelantaron en el marcador a los 25 minutos gracias a un gol de Alan Dzagoev en el que Edwin Van der Sar pudo hacer mucho más. Pero el United tardó poco en volver a poner las cosas en tablas, ya que Owen marcó tan solo cuatro minutos después.

Cuando parecía que los locales ya preparaban la remontada, Milos Krasic recibió un balón dentro del área y regateando al meta holandés definió una bonita jugada de los rusos. Así acabo la primera parte, con la victoria por la mínima del CSKA que ya soñaba con conseguir su primera victoria en Old Trafford.

La segunda mitad no pudo comenzar mejor para los rusos. Una falta colgada al segundo palo la remató Vasili Berezutsky para poner el balón entre las redes del United. El sueño de los rusos se estaba convirtiendo en una realidad, pero tras aguantar casi todo el segundo periodo, el United consiguió empatar con goles en los últimos seis minutos de Paul Scholes y Antonio Valencia, siendo este último el que diera la victoria al United hace quince días en Moscú. El ecuatoriano volvió a aparecer como salvador, ya que ese gol no daba los tres puntos pero si la tranquilidad de estar en octavos.

Cierto es que el Manchester debería haber disfrutado de un penalti cuando todavía los rusos ganaban por 1-3, ya que Darren Fletcher fue derribado dentro del área. El colegiado se equivocó completamente, amonestando incluso al jugador escocés.

Tan solo dos billetes directos de Europa a Sudáfrica

Las cosas en la zona del Viejo Contienen empiezan a conocerse, pero hasta la fecha hay muchos que todavía no saben si estarán entre los mejores. Dinamarca, Alemania, Inglaterra, España, Serbia, Italia y Holanda ya tienen su preciado billete para estar el verano que viene en Sudáfrica.

Eso deja tan solo dos asientos libres, dos billetes directos que el miércoles que los rifaran Suiza y Grecia uno y el otro Eslovaquia y Eslovenia. La selección griega, campeona de Europa en el 2004, quiere darle un empujón final a su apuesta por el Mundial de Sudáfrica, pero seguro que Suiza no se lo va a poner fácil.


Los griegos se la juegan frente a Luxemburgo, selección frente a la que no deberían tropezar, ya que en el último enfrentamiento entre ambas selecciones, los helenos vencieron por 0-3 a domicilio. Por su parte, Suiza recibe a Israel, selección con la que empató en septiembre del año pasado, pero en esta ocasión un punto sería válido para mandarles directamente a Sudáfrica.

El otro billete directo irá a parar a Eslovenia o Eslovaquia. Los eslovacos son primeros de grupo con dos puntos de diferencia, y ya deberían estar clasificados, pero su derrota frente a Eslovenia el sábado pasado hace que el grupo todavía no tenga campeón. Eslovaquia se enfrenta a Polonia fuera de casa, selección a la que le costó ganar en casa, por lo que no lo tendrá nada fácil. Los eslovenos viajan para jugar contra San Marino, país que suma cero puntos y que ya recibió una manita de Eslovenia en agosto de este año.

Los equipos que ya saben que tendrán que sudar en la repesca son Rusia, Bosnia-Herzegovina, Francia y la República de Irlanda, equipos que al menos se han buscado un sitio entre los 8 mejores segundos puestos. Todavía son muchas las naciones que desconocen su futuro, aunque mañana será una jornada intensa de fútbol internacional.

Tropiezo de los de Benítez en Champions

Un Liverpool muy tocado por las bajas con las que visitaba a la Fiorentina no encontró su juego y lo pago con la primera derrota en la máxima competición europea. Un resultado negativo que no quiere decir que la apuesta por la Champions del Liverpool esté completamente perdida, pero sí que complica un poco las cosas a los de Rafael Benítez. Stevan Jovetic fue el hombre del partido con dos goles, los cuales llegaron en la primera parte sin tener los ingleses chispa para poder reaccionar.

El Liverpool llegaba a la cita europea cargado de moral tras golear al Hull City en competición doméstica (6-1), con un hat-trick de Torres que le coloca como máximo goleador de la Premier. La Fiorentina tampoco lo ha hecho más este comienzo liguero, actualmente cuarto en la Serie A. Las bajas con las que contaba Benítez, la más importante la de Mascherano en el centro del campo, hacían dudar del potencial de los Reds, pero en competición europea nunca se sabe. Los italianos también contaban con una ausencia importante, la de Gilardino, el cual fue expulsado en la primera jornada de Champions, pero el montenegrino Jovetic demostró que él también se vale para dejar en ridículo a un equipo con tanto nombre como el Liverpool.

La primera parte vio como la ausencia de Mascherano se notaba en el juego del Liverpool, ya que Gerrard retraso un poco su posición para ayudar en el centro del campo y Torres no olía un balón. El primer gol de la Fiorentina llegó en el 28’, cuando el joven Jovetic aprovechó el pase de Zanetti y un fallo defensivo para batir al meta español Reina, el cual mostró su claro cabreo con sus compañeros.

Poco tardaron los italianos en aumentar la diferencia en el marcador, y como un jarro de agua fría, de nuevo el montenegrino desvió un disparo cruzado de su compañero Vargas, introduciendo el balón en la portería Red.

Tras el descanso el Liverpool mostró algo más de juego, pero todavía insuficiente para encontrar la remontada en el Artemio Franchi. Ni Benayoun ni Lucas Leiva, que se encontró con el travesaño, consiguieron construir la remontada.

En este grupo E, el Lyon consiguió una cómoda victoria frente al Debreceni lo que le pone líder, seguido por la Fiore y el Liverpool. Una batalla de tres en la que ayer los Reds dieron su brazo a torcer.

¡Con ése juego no, Felix!

La Bundesliga sigue su curso. Ya estamos en la jornada número seis y las cosas se empiezan a definir para bien o para mal. Hoy, se jugaba un partidazo a priori, Schalke 04 - Wolfsburgo. Pero en eso se ha quedado, en a priori. ¡Vaya tostón!.

Por un lado tenemos al equipo local, entrenado por el ex del Wolfsburgo, Felix Magath. Es inevitable hablar de la gran carrera y el gran palmarés con el que cuenta el técnico alemán, ya que lo presiden una Copa de Europa, una Recopa de Europa, tres Bundesligas y una Eurocopa, como jugador, y tres Bundesligas y dos Copas de Alemania, como entrenador. El que fuera técnico del Bayern de Munich, fue elegido éste verano para que el Schalke, fuera un candidato al título. Pero parece imposible. Y no será por la calidad de la plantilla.

El equipo juega a defender. En el día de hoy, ha jugado con cinco defensas, y eso que jugaba en casa y ante el Wolfsburgo (que es el actual campeón, pero no es el Barça o el Madrid). Pero encima, ha recuperado la antigua fórmula defensiva de los marcajes al hombre. Y claro, es normal que un conjunto con Edin Dzeko, Grafite o Misimovic en ataque, acabe encontrando el camino que le lleve al gol.

Otro de los puntos a criticar del planteamiento de Magath, es la alineación. No es normal, que uno de los mejores delanteros de Alemania, Kevin Kuranyi, se quede en el banquillo. Hasta el momento de su salida, el equipo no ha creado peligro y su salida a revolucionado un poco el partido. Por otro lado, está la ausencia de uno de los mayores talentos del Schalke, Ivan Rakitić. Creo que, por lo visto hasta el momento, va a contar con muy pocas oportunidades, algo que para su progresión, es fatal.
Eso sí, debo reconocer el acierto del técnico alemán, en darle la confianza a una joven promesa del fútbol georgiano: Levan Kenia, de tan sólo 18 años. Juega en banda izquierda y cuenta con una gran habilidad con la pelota en los pies. Un zurdo a seguir.

En cuanto a los visitantes, el conjunto de Armin Veh tiene una pegada descomunal. El equipo no juega demasiado bien pero en cuanto el balón llega a uno de los tres, antes nombrados (Grafite, Dzeko o Misimovic), se nota la sensación de peligro. En cuanto a lo malo, es que es un bloque quizá demasiado corto para afrontar tres competiciones tan duras como la Bundesliga, la Champions y la Copa. Además, es demasiado irregular, ya que lleva los mismos partidos ganados que los mismos perdidos.

Por todo lo dicho, la fiel afición del Schalke que llena cada quince días el Veltins-Arena espera que el equipo mejore, ya que tiene plantilla para luchar por el título de la Bundesliga, aunque eso sí, ¡con ése juego no, Felix!.