jueves, 23 de junio de 2011

El Santos reina en la Libertadores


Ambiente de lujo en la ciudad de Sao Paulo para decidir quién sería el ganador de la Copa Libertadores 2011. Dos históricos frente a frente, Peñarol y Santos se lo iban a jugar. Los brasileños jugaban en casa y tenían todo de cara. Querían hacer valer el empate sin goles de la ida en Uruguay. Sobre el papel, los brasileños eran claros favoritos con Neymar y Ganso a la cabeza. Este último llegaba después de más de un mes de inactividad.

La primera parte fue aburrida, sosa y con los dos equipos respetándose. El Santos era dueño y señor de la pelota y Arouca era el único jefe del medio del campo. Neymar lo intentaba pero no estaba siendo su mejor noche. En el lado de Peñarol, sólo Corujo lo intentaba. Martinuccio volvía a sufrir el marcaje individual y Oliveira no sabía qué hacer. Al final, dos ocasiones de Neymar y Ze Eduardo estuvieron a punto de poner por delante a los locales, pero no encontraron portería.

Nada más comenzar la segunda mitad, un jugadón de Arouca, el mejor del partido junto a Ganso, acabó dándole el pase a Neymar para que batiese a Sosa por el palo corto, con la colaboración de éste. Mientras, Edu Dracena se encargaba de dar y repartir con y sin balón a todo uruguayo que se le acercaba. Peñarol no podía, pero tampoco quería. La lesión de Alejandro González en la primera parte tras un entradón de Neymar trastocó los planes de Peñarol, que se quedó con un cambio menos y además hizo que Neymar se quedase sin marcaje lo que restaba de partido. Los minutos pasaban y los uruguayos no hacían nada reseñable, hasta que a Corujo le dio por hacerse dueño del partido. Arrancando desde la derecha y metiéndose hacia el centro empezó a crear peligro. Martinuccio tuvo la mejor opción tras revolverse perfectamente dentro del área, pero se durmió y Edu Dracena le levantó la ocasión. Cuando más lo intentaba Peñarol, llegó el segundo del Santos por medio del lateral Danilo, que estuvo perfecto toda la noche. Aún quedaban más de 20 minutos para el final y Peñarol buscó la heroica. Estuvo a punto de lograrlo. A falta de 12 para el final, otro jugadón de Corujo acabó con gol en propia puerta del central Durval. Peñarol se vino arriba y el Santos mataba en las contras. Podía pasar cualquier cosa, se podía pasar de la sentencia al empate en unos instantes. Neymar cayó dentro del área por enésima vez en el partido. Cabe decir que debió ser expulsado por la dura entrada de la primera parte y sus continuos piscinazos descarados, pero el árbitro no se atrevió a echarle en su propia casa. El Santos agotó los cambios. Ganso se marchó. Su partido había sido magnífico. No tenía ritmo alguno ya que llevaba más de un mes lesionado, pero suplió esa falta física con clase y calidad. Ganso andando es mejor que cualquier mediocentro brasileño ahora mismo. Peñarol tuvo un par de ocasiones más y encerró al Santos con continuos córner, pero no llegó el empate. Tampoco la sentencia, y eso que Ze Eduardo tuvo dos claras ocasiones de empujar, una con la cabeza y otra con la zurda, pero ambas se fueron cerca de la portería.



El árbitro designó el final y llegó lo peor del partido, el bochorno. Una tangana de dimensiones brutales. Mientras la mayoría de jugadores del Santos lo celebraba, otros tantos se burlaban de Peñarol. La cosa se fue calentando y llegaron los primeros puñetazos y patadas. Todos, menos Sosa se repartieron. Una imagen que no queremos volver a ver en el mundo del fútbol y esperamos que no se repita. El Santos fue justo vencedor del partido, pero quizás no de la eliminatoria, ya que en la ida Peñarol mereció más e incluso fue robado con acciones polémicas en contra, penalti incluido.

1 comentario:

Adrián dijo...

Hola. Gran victoria del Santos, se lo tenía merecido. Si quieres, puedes seguir mi blog, yo ya sigo al tuyo.

Un saludo desde: http://elgranfutbolero.blogspot.com/